La abadía del crimen

La abadía del crimen, más de 30 años

La abadía del crimen cumple 32 años y nosotros lo vamos a celebrar recordando esta obra de arte.

Como todos sabréis el juego está basado en la reconocida novela ‘El nombre de la rosa‘ de Umberto eco. Pero lo que quizás todos no sepáis es que este juego es español. Fue programado por Paco Menéndez González en la famosa edad de oro del software español. La cual transcurrió entre 1983 y 1992.

En su momento, quizás no tuvo el éxito esperado, pero con el paso del tiempo se ha convertido en un juego de culto. Para muchos es el padre de todos los juegos de esa época, ya que creó escuela y muchos juegos siguieron sus pasos. Un juego con perspectiva isométrica y gran calidad visual para la época.

La abadía del crimén fue desarrollado de forma freelance y publicado por la academia Mister Chip en 1987. Opera Soft, sin duda una de las grandes del software español en los 80 y principios de los 90, se fijo en ese juego y adquirió sus derechos para lanzarlo en 1989.

El juego salió para varias plataformas:  MSXSpectrumAmstrad CPC y PC. La mejor versión fue la de spectrum 128. Aunque la abadía del crimen ha tenido varias conversiones y remakes. Tenemos que destacar la versión de 2016, La abadía del crimen Extensum.

la abadía del crimen
Para los nostálgicos no podemos pasar por alto la versión de Amstrad, creada por Opera Soft, ésta es sin duda una gran versión.

Personajes

  • Guillermo de Occam: fraile franciscano
    (en un error se calificó como monje en el manual de usuario)
    protagonista del juego, controlado por el jugador.
  • Abad: el superior de la abadía.
  • Adso: el novicio ayudante de Guillermo, controlado por el jugador.
  • Berengario: uno de los monjes que trabaja en el scriptorium.
  • Bernardo Gui: máximo responsable de la inquisición local.
  • Jorge: el monje más anciano de la abadía.
  • Malaquías: monje encargado de la biblioteca.
  • Severino: el monje herbolario.

Desarrollo del juego

La abadía del crimen es una aventura, donde un fraile franciscano, Guillermo de Occam y el joven novicio Adso tienen que descubrir al autor de una serie de asesinatos que suceden en una abadía situada en Italia durante el siglo XIV.

El juego se desarrolla en siete días en los que es necesario realizar las labores de un monje de la época​, mientras en sus ratos libres debe realizar la investigación por la abadía.​
Guillermo debe cumplir en todo momento las órdenes del abad, las cuales son: Asistir a misa y al comedor cuando suena la campana, así como seguirle cuando se lo pida. Otra de las órdenes que debe cumplir es no salir de su celda por la noche, sin embargo esto es necesario para avanzar en la investigación y Guillermo tendrá que salir de la vigilancia del abad y evitar que nadie se entere de su ausencia.

Las desobediencias leves harán bajar una barra llamada Obsequium (obediencia, disciplina o lealtad). Gastar esta barra o realizar una desobediencia grave (faltar a misa o la comida, o ser pillado de noche por el abad) supondrán la expulsión de la abadía, y con ello el final del juego. La abadía del crimen  resulta muy difícil, incluso para los mas entendidos.

La abadía del crimen
La abadía del crimen

Los pergaminos

pergamino inicial de la abadía del crimen

Al empezar la abadía del crimen se muestra un pergamino acompañado de una melodía donde se va escribiendo el siguiente texto introductorio:

«Ya al final de mi vida de pecador, mientras espero el momento de perderme en el abismo sin fondo de la divinidad desierta y silenciosa; en esta celda de mi querido monasterio de Melk, donde aún me retiene mi cuerpo pesado y enfermo, me dispongo a dejar constancia en este pergamino de los hechos asombrosos y terribles que me fue dado presenciar en mi juventud… El Señor me concede la gracia de dar fiel testimonio de los acontecimientos que se produjeron en la abadía cuyo nombre incluso conviene ahora cubrir con un piadoso manto de silencio; hacia finales de 1327, cuando mi padre decidió que acompañara a fray Guillermo de Occam, sabio franciscano que estaba a punto de iniciar una misión en el desempeño de la cual tocaría muchas ciudades famosas y abadías antiquísimas. Así fue como me convertí al mismo tiempo en su amanuense y discípulo; y no tuve que arrepentirme, porque con él fui testigo de acontecimientos dignos de ser registrados, para memoria de los que vengan después… Así, mientras con los días iba conociendo mejor a mi maestro, llegamos a las faldas del monte donde se levantaba la abadía. Y ya es hora de que, como nosotros entonces, a ella se acerque mi relato, y ojalá mi mano no tiemble cuando me dispongo a narrar lo que sucedió después…»

Pergamino final de la abadía del crimen

Una vez resuelta la trama, se muestra un pergamino igual que el inicial pero con este texto:

«Desfigurado por la angustia, por el acoso del veneno que ya serpenteaba abundante por sus venas, el otrora venerable rostro del anciano se veía repulsivo y grotesco. Habríamos podido atraparlo con calma, pero nos precipitamos con vehemencia sobre él. Logró zafarse y apretó el libro contra su pecho para defenderlo. Yo lo tenía cogido con la mano izquierda, mientras con la derecha trataba de mantener en alto la lámpara. Pero rocé su rostro con la llama y emitió un sonido ahogado, casi un rugido, dejando caer trozos de folio por la boca. Su mano derecha soltó el libro, buscó la lámpara y, de un golpe, me la arrancó lanzándola hacia adelante… Se derramó el aceite y en seguida el fuego prendió en el pergamino que ardió como un haz de hornija reseca. Todo sucedió en pocos instantes; una llamarada se elevó desde los libros, como si aquellas páginas milenarias llevaran siglos esperando quemarse y gozaran al satisfacer de pronto una sed inmemorial de ecpirosis. La abadía ardió durante tres días y tres noches y de nada valieron los últimos esfuerzos. Al tercer día, curados los heridos, enterrados los cadáveres que habían quedado fuera de los edificios, los monjes y el resto de los pobladores de la abadía recogieron sus pertenencias y abandonaron la meseta, que aún humeaba, como un lugar maldito. Guillermo y yo nos alejamos de aquel paraje en dos cabalgaduras que encontramos por el bosque. Cuando llegamos a Múnich tuve que separarme, no sin derramar abundantes lágrimas, de mi buen maestro. Después de darme muchos buenos consejos para mis futuros estudios, me estrechó entre sus brazos, con la ternura de un padre, y me dijo adiós. Jamás volví a verlo. Ahora, ya en el umbral de la muerte, cuanto más releo la historia que de ello ha resultado, menos sé si ésta contiene o no una trama distinguible de la mera sucesión natural de los acontecimientos y de los momentos que los relacionan entre sí. Y es duro para este viejo monje no saber si la letra que ha escrito contiene o no algún sentido oculto, ni si contiene más de uno, o muchos, o ninguno. Pero quizás esta incapacidad sea producto de la sombra que la gran tiniebla que se aproxima proyecta sobre este mundo ya viejo. Hace frío en el scriptorium, me duele el pulgar. Dejo este texto, no se para quién, este texto, que ya no sé de qué habla.»

conclusión final

Personalmente si no conoces este juego, tienes que jugarlo. Puedes buscar un remake que es una versión más actual. Aunque mi recomendación es que juegues al original y sino, a alguna versión de 1987-89.

Si os interesa emularlo con Amstrad, os dejo un enlace para que lo hagas con retroarch. Espero que os haya gustado y como ya sabes, puedes escribirme lo que quieras en los comentarios.

4 opiniones en “La abadía del crimen, más de 30 años

  1. No hará mucho tiempo que investigué muchísimo de cara a darle un guión formal a una exposición sobre el videojuego y hay dos observaciones que debo realizar 🙂

    1- El videojuego no llegó a ser publicado por Mr.Chip (ni en 1987 se pudo comprar).
    Todo el mundo tiene en mente la famosa edición del videojuego que conserva con enorme cariño. Tras documentarme a fondo, resulta que nunca jamás existió esa edición. Opera Soft recicló el material de la que iba a ser la edición de Mr.Chip, por eso se ven montones de variantes, algunas incluso con pegatinas visibles que tapan el logo de Mr.Chip.
    Alguno con toda la razón me lo discutirá, así que lanzo el reto: al primero que me contacte teniendo una edición _exclusiva_ en la que no aparezca Opera Soft le invito a comer 🙂 (no valen repros) xD

    2.- La versión más cuidada y sin duda referente es la de Amstrad CPC 6128. Creo que has debido tener alguna confusión a la hora de elaborar el artículo porque no hay color (nunca mejor dicho) entre esa edición y el resto (MSX, Spectrum, PC, PCW)

  2. Yo tuve la edición de msx, que la presté y nunca volvió. También la versión en disquete 3″1/2 que también voló. Por suerte hace poco me regalaron una versión para Spectrum que la tengo guardada y espero no perderla 😉

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